En una comunidad tan lluviosa y con una meteorología tan cambiante, es importante conocer bien cómo son las estructuras de hormigón en Asturias antes de ponernos manos a la obra con la construcción de nuestro chalet. Una buena cimentación y un armado de calidad son imprescindibles para que la casa resista el paso del tiempo sin problemas.

Una vez estudiado y logrado esto, y elegida la distribución interior, nos queda lo más visible por definir: la fachada. Esta cumplirá una doble función, dado que, además de aislar y proteger nuestra vivienda, tendremos que optar por una lo más bonita y estética posible. Ello condicionado siempre a lo que ya mencionamos antes: la meteorología norteña. ¿Qué tipos de material nos permite el clima asturiano a la hora de definir nuestra fachada?

Las empresas especializadas en la instalación y el posterior mantenimiento de estructuras de hormigón en Asturias nos pueden orientar al respecto. El frío y la lluvia descartan en muchos casos la instalación de fachadas de madera, por su susceptibilidad a la humedad y los cambios de temperatura. Similares problemas genera el acero, además de la corrosión, salvo el caso del "corten", caracterizado por su color y oxidación, pero que a cambio es más frío.

Uno de los materiales que mejor resulta es la piedra natural. Además de ofrecer un magnífico aislamiento y tener unas altísimas prestaciones en cuanto a resistencia y durabilidad, nos da multitud de opciones en cuanto al acabado. Es habitual, en los chalets de este tipo, ver la cubierta y el tejado terminados con pizarra y la parte inferior con algún color más cálido en contraste.

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